Sin’s Miniatures: la guía completa de nuestros demonios y horrores grimdark
Hay creators que esculpen héroes. Sin’s Miniatures esculpe pesadillas. Su universo es el del Caos mutante: demonios que cambian de forma, horrores nacidos de la magia prohibida, engendros que no deberían existir y bestias deformes que parecen sacadas de un mal sueño. Si lo tuyo es montar el ejército antagonista — esa horda que da miedo de verdad cuando aparece al otro lado de la mesa — esta es tu gente.
En Drakholm imprimimos todo su catálogo en miniaturas de resina 28mm, con un nivel de detalle que hace justicia a esculturas tan retorcidas, y a precio de colega. En esta guía te enseñamos lo mejor del universo de Sin’s, sección por sección, para que sepas por dónde empezar tu legión del mal. Avisado quedas: engancha.

Los grandes demonios: tus titanes de mesa
Empecemos por arriba. Los grandes demonios de Sin’s son piezas centrales: monstruos enormes, llenos de alas, cuernos, tentáculos y detalle por todas partes. Son la mini que pones en el centro del tablero para que el rival trague saliva, y la que más disfrutarás pintando porque cada una es un proyecto en sí misma.
El Gran Demonio del Cambio es puro arcano mutante: un coloso de plumas, garras y fuego mágico. Si lo tuyo es la podredumbre, el Gran Demonio de la Plaga es una montaña andante de carne enferma. Y para los que prefieren la guerra a secas, el Gran Demonio de la Furia Desatada y el Gran Demonio Desterrado de la Guerra son violencia alada en estado puro.



Hay más de una decena de grandes demonios en el catálogo, con poses alternativas y variantes de hechicero, así que tienes señor de la guerra para rato. Empieza por uno y pinta despacio: estas piezas se lucen.
Engendros y tropa: la horda que llena la mesa
Un ejército no son solo monstruos: necesitas tropa que ensucie la mesa y aguante líneas. Aquí Sin’s va sobrado. Los Horrores del Cambio son esa marea chillona de fuego arcano que tanto miedo da en bloque, y los Engendros del Alma Perdida son masas retorcidas de almas devoradas hechas carne — ideales para dar ese toque grimdark a tu lista.


Si prefieres acero y armadura, los Campeones de la Ruina son la élite que abre brechas, y los Guerreros del Estrago son la columna vertebral de cualquier horda del mal: baratos por unidad, brutales en número. Súmale príncipes demoníacos, hechiceros, abanderados y músicos demoniacos y tienes el regimiento completo.


Bestias mutantes: lo que viene a por tus flancos
Y luego está el zoo. Sin’s borda las bestias mutantes: criaturas deformes, caballería monstruosa y dragones del Caos que rompen cualquier línea por la que pasen. La Quimera es una bestia de tres cabezas con aliento de muerte; los Centauros Dracos son caballería de escamas y furia.


Para flanquear, los Jinetes de las Moscas Pestilentes llevan la enfermedad sobre alas zumbantes, y los Caballeros del Estrago son esa carga acorazada que arrasa todo lo que pilla. ¿Quieres algo aún más grande? El catálogo tiene varios dragones del Caos mutante — el Dragón del Caos Mutante y el Dragón de la Distorsión — para coronar tu ejército con una bestia colosal.


Cómo empezar tu horda
Si arrancas de cero, te lo ponemos fácil: elige un gran demonio que te enamore como pieza central, súmale una o dos cajas de tropa (Horrores del Cambio o Guerreros del Estrago) para llenar la mesa, y remata con una bestia mutante que dé carácter a la lista. Con eso ya tienes una fuerza con la que jugar y un montón de horas de pintura por delante.
Todo en resina de calidad 28mm, listo para pintar, coleccionar y reventar partidas. Grimdark del bueno, sin dejarte el sueldo en ello.
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¿Quieres ver el universo del mal al completo? Pásate también por Reinos del Caos, donde viven todos los demonios y mutantes juntos.